Diario de Matei Van der Schraelen, 1 de Agosto de 1568
Varios años de miseria azotaron las costas de mi tierra. Sobre el estupor de la guerra, se alzan ahora los restos de un despojo, un calco; un rastro de lo que mi sangre, junto a la de otros muchos, manchó ininterrumpidamente. Mi alma ya no es lo que antes; he pecado no solo contra Dios, sino contra mí mismo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario